En Venezuela «parecer» a veces le gana al «es», toca preguntarnos si nuestras marcas y contenidos tienen algo más que ofrecer que una foto bonita y un copy de IA solo por llamar la atención y hacer ruido.
Lo que está claro es que todo, todo requiere de atención, pero esa palabra podría ser un abanico de puntos de vista, misiones de comunicación y distintos comunicadores y públicos para atender.
Yuraima Mercado con su agencia YM Comunica ha estado a cargo de Modo Talks, un espacio y tiempo en el que MoDo Caracas colabora para tocar temas de distintos intereses y compartir puntos de vista entre panelistas y público presente, el hora de un after office.
Si vamos a algunos puntos y temas: Es verdad, hoy un video grabado con un teléfono medio movido, pero que te dice una verdad de frente, tiene más engagement que una producción de cine que se siente vacía. Decía Miguel Sogbi en su participación.
Esto sucede desde antes de las redes sociales, pasaba en medios sociales y foros públicos en la web, solo que las redes le dan inmediatez y algoritmo para visualizar de una forma más masiva
Del «Target» a «Nuestra Gente»
César Porrega decía que ya no deberíamos hablar de target. Esa palabra suena a cacería, a ponerle una mira telescópica al cliente. Él prefiere «nuestra gente».
Y esto habla lo que funciona para el mundo entero debería siempre adaptarse para nuestros mercado, o como se dice aquí «troipicalizarse» para entender la personalización en perfecto venezolano.
Entonces, me hace demasiado sentido. En este ecosistema digital venezolano, donde todo el mundo es un influencer en potencia (desde tu tía que vende tortas hasta el chamo que hace delivery), no puedes tratar a la audiencia como un número. Son una comunidad.
Si no los haces parte de la historia, simplemente te van a mutear. Las marcas que ganan aquí son las que entienden que el consumidor no es un receptor pasivo, sino el protagonista que te va a defender (o a destruir) en un grupo de WhatsApp.
El mix necesario: Periodistas vs. Influencers
Se armó un debate bueno sobre los vicios y hasta la mira ligera de cada ¿»bando»?.
Por un lado, el periodista con la credibilidad, pero a veces con un tono más pesado que un lunes sin café. Por el otro, el influencer con toda la chispa y los views, pero que a veces publica cosas más dudosas que un billete de tres dólares.
La conclusión me pareció ajustada al momento por Yuraima: complementariedad. Necesitamos la responsabilidad de la investigación periodística mezclada con la capacidad de conectar de los creadores de contenido. Menos ego y más colaboración, básicamente.
Y es que si al tema «influencers vs. Periodistas» le quitas el «versus» para empezarlos a ver como «influencer y periodistas» es que entendiste todo el chiste, que no es para reírse claro está, es para que las marcas, los periodistas, creadores, público en general, relacionistas, medios, sepan donde están cada uno y exista una visión amplia de la comunicación.
El peligro del «Marketing de Oportunidad»
Cerraron con un jalón de orejas necesario sobre las tendencias. Nati Lashley y Sandra Urdaneta fueron claras: no porque algo sea trending topic significa que tu marca tiene que meterse ahí.
A veces, por querer ser «chistosos» o «rápidos» usando IA, las marcas terminan haciendo un papelón o, peor, plagiando ideas viejas.
Cultura no es replicar, es entender. Si te vas a montar en la ola, que sea porque tienes algo que aportar, no solo por hacer bulto.
Al final, me fui a mi casa pensando que la mejor campaña de marketing sigue siendo la coherencia. Mencionaron allí que ii tus empleados (tus colaboradores, pues) no creen en lo que vendes, ninguna pauta en redes te va a salvar. La verdad siempre sale a flote, especialmente en un país donde nos conocemos todos.
En lo personal creería que está haciendo falta como un documento para creadores de contenidos, quizás un código de ética que les permota autoregularse en sus informaciones y menciones, ¡hey! nada obligado, es un documento con una hoja de principios.
Estos espacios siempre enriquecen los temas, las preocupaciones, los aciertos, se conversa, se intercambian ideas, la tarea: Accionar para que no se quede solo en un impulso.








