¿10 dólares por casabe trufado? El día que la yuca se vistió de gala y nos sorprende cada vez

El casabe, de toda la vida relegado al fondo de la despensa en forma circular, en triángulo y formato mini era lo más fácil de conseguir y a la vez lo más auténtico para competirle espacio ¿al pan?

Lo veías al lado de la sopa en las soperas de carretera, una torre de discos en papel a la venta en bajo costo y ahora se ha transformado en un snack gourmet de 10 dólares y hasta más.

Entre mezclas listas para tortas de chocolate a base de yuca sin gluten como el Casabe Mix y tostadas crujientes con aceite de oliva trufado y parmesano de marcas como be natural y Honesta, la cocina criolla demuestra que el orgullo nacional ahora también se cotiza a precio de delicatesen internacional.

El otro día me metí en un bodegón a buscar una tontería y me topé de frente con una escena casi surrealista: un empaque transparente, impecable, con una etiqueta que decía en letras elegantes «Casabe con Parmesano y Trufa». Me quedé pegado unos tres segundos.

¿En qué momento pasamos de comprar la torta gigante envuelta en hoja de plátano en la bajada de Tazón a pagar diez verdes por un clamshell de 180 gramos con aceite de oliva extra virgen?, de nuevo es raro, pero es fascinante.

La yuca, nuestra fiel, dura y humilde yuca de toda la vida, se hizo un glow up que ni en los mejores años del Miss Venezuela.

Lo curioso no es solo que te vendan casabe saborizado con albahaca, ajo o pimienta para competirle de tú a tú a los bagel chips o a las galletas saladas importadas.

El verdadero giro de guion está en la repostería. La gente de Casabe Gourmet sacó la línea Casabe Mix, unos empaques de harina de yuca adaptados para preparar ponqués y tortas de chocolate chips Gluten Free.

Sí, escuchaste bien: la misma base con la que tu abuela acompañaba el sancocho, ahora te hace el bizcocho para el café del domingo sin que se te descontrole la celiaquía. Y hay que estar claro que esto es atractivo para quienes tienen una condición de salud., para quienes han preferido cambiar su estilo de vida, para los curiosos como yo, la verdad que para cualquiera.

Por otro lado, marcas como be natural y Honesta entendieron perfectamente el mood del consumidor actual: queremos comer «sano», queremos apoyar lo local, pero también nos encanta el postureo de sacar un bowl con Parmesano & Ajo o aceite trufado cuando viene visita a la casa.

El factor salud y la etiqueta «Apto para Celíacos» terminaron de consolidar al casabe no como el sustituto barato del pan, sino como un superalimento premium que reclama su propio espacio en la mesa.

Si a nuestros antepasados les hubiesen dicho que la yuca amarga terminaría convertida en una mezcla para tortas gourmet de chocolate o sazonada con trufa italiana, nos habrían tildado de locos; al final, la verdadera innovación no siempre es inventar algo nuevo, sino darle el valor que siempre mereció a lo que siempre estuvo ahí.

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