El 2025 de Seguros Veenzuela: En el top 10

Seguros Venezuela cierra un 2025 movido metiéndose en el top 10 del país, demostrando que en esto de las pólizas, la clave está en dejar de hablar difícil y empezar a resolver rápido.

Me puse a ver los números de Seguros Venezuela y la cosa se puso interesante. No solo cerraron el año con un crecimiento sólido, sino que se metieron de frente en el top 10 de las aseguradoras del país. Carmen Alicia Guillén, la presidenta de la empresa, soltó una frase que me quedó sonando: están creciendo junto a sus asegurados. Y eso, en un mercado tan caníbal como el nuestro, se agradece.

La salud ya no espera al colectivo

Lo que más movió la aguja este año fue la Póliza de Salud Individual. Históricamente, uno dependía de que la empresa donde trabajas te diera el seguro (el famoso «colectivo»), pero si te ibas a trabajar por tu cuenta o montabas un emprendimiento, quedabas en el aire.

Esta gente agarró todo ese know-how de las grandes corporaciones y lo empaquetó para Juan Pérez. Es como cuando tu restaurante favorito de toda la vida, que solo hacía banquetes gigantes, por fin saca un menú ejecutivo para uno solo: misma calidad, pero a tu medida y, sobre todo, pagable.

Menos papeles, más «clics»

Si algo nos enseñó la pandemia y los años que siguieron, es que nadie quiere ir a una oficina a sellar un papel un martes a las 10 de la mañana. Por eso, la inversión que hicieron en tecnología no es solo por verse modernos.

  • Lanzaron su herramienta digital SOFI.
  • Renovaron la web para que no parezca un laberinto.
  • Simplificaron la vida de los corredores y de nosotros, los usuarios de a pie.

Es como cuando por fin habilitan el pago móvil en el negocio que te gusta: te ahorras el drama del efectivo y sales del paso en dos segundos. Al final, un seguro que funciona es aquel que está ahí cuando lo necesitas, pero que no te quita tiempo cuando todo está bien.

Cerramos el ciclo viendo que, a pesar de los retos, todavía hay empresas apostando a que el venezolano pueda dormir tranquilo. Y eso, entre nosotros, vale oro.

Deja un comentario