Es un ritual. Entre el hielo, las bebidas y el bloque de queso, hay un espacio sagrado reservado para la lata de Diablitos™ Underwood™.
Porque seamos honestos: puedes olvidar el protector solar (y arrepentirte a las tres de la tarde), pero si olvidas el Diablitos, el viaje no está completo. Es el sabor que activa el chip de vacaciones apenas cruzas el primer peaje.
El reto del vidrio: De la carretera a Instagram
Este año la cosa se puso dinámica. No solo se trata de untar el pan mientras te pega la brisa de Playa El Agua o Lechería; ahora la marca lanzó una movida que es puro engagement criollo. La consigna es sencilla: «Pa’ la playa con Diablitos».
La dinámica es casi un deporte nacional de carretera:
- Rotulas la frase en el vidrio de tu carro (con ese marcador de tiza líquida que todo el mundo saca en estas fechas).
- Le tomas su buena foto.
- La subes a tus historias mencionando a
@diablitos_vzla.
¿El premio? Kits de productos. Y mira, en una economía donde optimizar el presupuesto es el deporte oficial, ganarse un combo de la marca es como encontrar una sombra perfecta frente al mar sin que te la cobren.
Es premiar esa fidelidad de quienes sabemos que, entre chapuzón y chapuzón, un pan con Diablitos es el comfort food definitivo.
¿Dónde está la fiesta?
Si vas para Oriente o te cruzas a la isla, prepárate porque la logística de la marca viene pesada. Van a estar activos en los puntos donde realmente quema el sol:
- Anzoátegui: Específicamente en Playa Lido y Lechería.
- Sucre: En la zona de Chorrerón, para los que buscan algo más relax.
- Nueva Esparta: El despliegue total en Playa El Agua, Parguito y Guacuco.
El arte de la practicidad
A ver, pensemos esto como un prompt de vida: el Rol es ser el aliado del hambre; el Contexto es una playa full de gente; y el Formato de Salida es una arepa o un pan de sándwich bien resuelto.
No necesita mucha ciencia ni cubiertos elegantes. Es, literalmente, «abrir y disfrutar».
Así que, si vas pendiente de la costa estos días, maneja con cuidado, no dejes basura en la arena y recuerda que la mejor red social sigue siendo una buena conversa con un pan en la mano.








