Mira, en muchas oportunidades Cakawa hace un trabajo donde enaltece y a la vez ayuda a tantos lugares que hoy tiene una continuidad operativa complicada luego del doblete sismico que busca volver a abrir sus puertas allí muy cerca donde siempre ha estado en Altamira, cerquita de la Plaza Francia de Altamira.
Esta colección de orígenes es perfecta para redescubrirnos, para presentarnos ante otros, para descubrir sabores de nuestras tierras y la verdad saborea nuestra identidad y con tanto extranjero por allí es una carta de presentación.
Aquí te van 5 razones por las que este estuche le da tres patadas a cualquier cesta genérica

1. No es la típica cajita para salir del paso No estamos hablando de los bombones de siempre, se trata de un estuche premium que trae 8 tabletas de origen único. Básicamente, Cakawa armó un mapa sensorial, ético y científico de nuestra geografía en formato chocolate. Cada pieza respeta la trazabilidad desde que era semilla hasta que te llega a la mano.
2. Mantenerse en acción Aquí es donde la cosa se pone interesante. Resulta que el atelier de Cakawa en Altamira quedó gravemente afectado a nivel estructural por el doble terremoto. Decidieron que el 100% de las ventas de esta colección va directo a la reconstrucción de su local.
O sea, compras un regalo para lo amigos, familiares, empresariales y literalmente estás ayudando a levantar una operación que extrañamos visitar y tomar una taza de chocolate caliente de muchas opciones en el menú.
3. Mantiene al campo respirando Pero el impacto no se queda en el municipio Chacao. Comercializar este inventario les permite asegurar la compra continua de las cosechas a precio justo a sus 8 productores aliados. En un momento donde la crisis pega duro, este regalo garantiza el sustento directo de familias rurales campesinas. Es solidaridad en efectivo, sin intermediarios absurdos.
4. Es una clase de geografía (pero sabrosa) Detrás de cada barra hay científicos y productores custodiando nuestra genética. Tienes para elegir: el Porcelana sedoso del Sur del Lago con notas de almendras; un exótico cacao amazónico de Bolívar que sabe a frutas amarillas; el perfil untuoso de Sucre; o el toque crujiente del coco rallado del cacao de Carabobo, que por cierto, fue premiado como Gourmet en París.
5. Devuelve el orgullo de regalar con sentido En un mercado que está saturado de detallitos genéricos, regalar esto es darle a tu cliente o equipo una experiencia interactiva. Tiene el relato poético de cada origen y busca devolvernos el orgullo por nuestra tierra. Además, si compras por volumen, tienen opciones de personalización institucional para los empaques.