👌 El «backstage» del talento: ¿Por qué una aseguradora se mete a una orquesta?

Una reflexión sobre cómo la alianza entre Seguros Venezuela y El Sistema va más allá del papeleo corporativo para traer de vuelta a los maestros que están triunfando afuera.

Ayer leía sobre la nueva alianza entre Seguros Venezuela y El Sistema, y lo primero que me vino a la mente no fueron pólizas ni primas, sino ese sonido de una orquesta afinando antes de empezar.

Ese caos controlado que, si vives en Caracas, es parte del paisaje sonoro de Quebrada Honda.

A ver, seamos realistas: en este país, a veces sentimos que todo lo bueno se nos fue por Maiquetía. Por eso, cuando escuchas que una empresa privada se monta en el autobús del Conservatorio Itinerante para traer de vuelta (aunque sea por temporadas) a tipos como Cristian Vásquez o Rodolfo Barráez, la cosa cambia.

No es solo «patrocinio», es logística emocional. Es permitir que el chamo que está dándole al violín en un núcleo de Guatire vea de cerca al que ya lo logró en Berlín o París.

La seguridad de que el show continúe

Lo interesante aquí es que Seguros Venezuela no solo está poniendo el logo en el programa de mano. Se están metiendo en el backstage del bienestar de los profesores y trabajadores.

En Venezuela, trabajar en cultura siempre ha sido un acto de fe, y que alguien llegue a decir «yo te cubro las espaldas» mientras tú formas a la próxima generación, es un alivio que no sale en las gráficas de Excel, pero se siente en el ensayo.

El «brain gain» musical

Estamos acostumbrados al brain drain (la fuga de cerebros), pero este convenio apuesta al retorno de la excelencia.

Que maestros internacionales venezolanos regresen a dictar cátedra es como si te trajeran un pedacito del primer mundo a la sala de tu casa. Es elevar el nivel técnico sin que el músico tenga que vender el instrumento para pagarse un curso afuera.

Más que un eslogan, un seguro de vida cultural

Al final, «Somos compañía» suena muy bonito en los comerciales, pero se valida cuando ves que el sector privado entiende que El Sistema es, probablemente, la marca país más sólida que nos queda.

Proteger a quienes mantienen vivo el legado del Maestro Abreu es, básicamente, asegurar que el país no se quede mudo.

Me gusta pensar que, mientras nosotros nos estresamos por el tráfico o el tipo de cambio, hay una estructura moviéndose para que la música no pare. Porque al final, una sociedad sin arte es como un carro sin seguro: vas rodando, sí, pero estás a un hueco de perderlo todo.

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