Carnavales sin arrepentimientos: Cómo cuidar la piel (y la dignidad) este feriado

Pero créeme, tu «yo» del miércoles de ceniza te va a agradecer si le prestas atención a estos datos que soltó la doctora Fabiana Ortega, dermatóloga del Grupo Médico Santa Paula.

Antes de salir: Menos es más

Si tenías pensado hacerte un peeling o darle duro a la exfoliación justo antes de irte a Higuerote o a la piscina, frena ahí. La doctora explica que no debemos exfoliar la piel ni física ni químicamente al menos 5 o 7 días antes del asueto.

Hacerlo es como quitarle el escudo al Capitán América justo antes de la batalla: dejas la piel demasiado sensible y el sol te va a castigar el doble. Guarda el retinol y los ácidos fuertes para después; ahorita el plan es fortalecer, no agredir.

El kit de supervivencia en el terreno

Ya sea que estés bajo un toldo o caminando por el bulevar, hay tres cosas que no son negociables:

  • Limpieza suave: Nada de jabones de barra que te dejan la cara «traqueadora». Busca algo tipo syndet o un gel suave para la mañana y la noche.
  • Hidratación a prueba de todo: Busca productos con ácido hialurónico o niacinamida. Una piel hidratada aguanta mejor el trote del maquillaje, el sudor y el salitre.
  • El protector solar es tu mejor amigo: Hay que reaplicar cada 2 o 3 horas. Si tienes piel grasa, busca uno en gel (oil free); si eres de piel seca, una crema hidratante con color te va genial. Tip de oro: Si estás en la playa, usa uno mayor a 50 FPS y que sea resistente al agua. Para la ciudad, con 30 FPS vas bien, pero 50 sigue siendo el número de la suerte.

Y por favor, no te olvides de las «zonas fantasma»: las orejas, el cuello, el empeine de los pies y el cuero cabelludo también se queman. Un sombrero y unos lentes oscuros no son solo por estilo, son salud.

El truco del «vaso por vaso»

Aquí va un consejo de pana: por cada vaso de alcohol que te tomes, tómate uno de agua. No es solo para evitar el ratón (que también ayuda), sino porque el alcohol deshidrata y eso se nota clarito en las ojeras y las líneas de expresión al día siguiente.

Mantener el motor hidratado por dentro hace que la piel no se vea marchita por fuera.

El «reset» del miércoles de ceniza

Cuando regreses a la realidad, aplica la doble limpieza. Primero algo oleoso o agua micelar para quitar el pegoste del protector y el maquillaje, y luego tu limpiador de siempre. Si terminaste un poco rojo, busca cremas con aloe vera o pantenol y olvídate de los ácidos por unos días. Deja que la piel respire y se recupere del exceso de vitamina D.

Al final, la idea es disfrutar el feriado sin que el espejo te pase factura la semana que viene.

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