Justo para la temporada del amor y la amistad, lanzan una versión con cubierta de fresa. ¿Este «remix» del clásico bombón vale la pena o si es puro marketing?, Siempre hay marketing, pero hay que probar para ver por donde va.
En la lista de difusión ya me habían asomado el empaque que se conseguía desde los primeros días.
Justo están llegando los 85 años de la marca y recordaba el fiestón de los 75 años al que fuí en la quinta esmeralda con experiencias de marca en manos de otros.
En Venezuela hay pocas cosas que no necesitan presentación. El Ávila despejado en enero, el tráfico de la Fajardo a las 5:00 pm y el sabor de un chocolate SAVOY®.
La marca acaba de anunciar que cumple 85 años, y para celebrarlo, decidieron darle una vuelta de tuerca a uno de sus hijos predilectos: el TORONTO®.
La noticia es que lanzaron el TORONTO® Fresa. Sí, leíste bien.
Para que nos entendamos, tocar la receta del Toronto es como si alguien decidiera hacerle un remix de música electrónica a una canción de Simón Díaz. Te da curiosidad, pero entras con miedo.
El Toronto original lleva 75 años siendo el «vieja confiable» de los regalos; ese detalle que compras en el kiosco cuando se te olvidó el aniversario o simplemente quieres quedar bien sin dejarte el sueldo.
¿Qué cambia exactamente?
Según cuentan desde la marca, la estructura del bombón mantiene su «núcleo duro»: la avellana (que esperemos siga siendo entera y crujiente) y el cuerpo de chocolate con leche.
La innovación —o el update, si nos ponemos tecnológicos— está en la capa exterior. Ahora viene con una cobertura de chocolate blanco con sabor a fresa.
Imagínalo como ponerle una carcasa nueva y colorida a tu teléfono de siempre. Por dentro sigue siendo la máquina que conoces, pero por fuera tiene una textura y un aroma distinto. Dicen que el objetivo es aportar una «cremosidad y suavidad únicas» que equilibren el cacao.

Contexto y «Timing»
Lanzar esto en vísperas de San Valentín no es casualidad. Nestlé sabe que en febrero la gente anda buscando cómo resolver el regalo del «Día del Amor y la Amistad» de forma digna.
Este lanzamiento llega en dos formatos: la bolsita de 125g (para el consumo personal o compartir con los panas en la oficina) y la caja de 324g, que ya califica como regalo formal.
Hay algo interesante en esto: en un mercado donde a veces sentimos que las opciones se repiten, ver un producto masivo intentando algo nuevo con sabores frutales y chocolate blanco es refrescante.
Además, mantienen el compromiso del «Plan Cacao Nestlé», usando materia prima 100% nacional. Eso siempre se agradece, porque el cacao de aquí juega en otra liga.
El veredicto (antes de probarlo)
La combinación de chocolate, avellana y fresa suena a postre de panadería sifrina, y eso generalmente es bueno. Habrá que ver si el sabor a fresa se siente natural o muy artificial, pero la mezcla de texturas promete.
Al final del día, el venezolano es tradicional con sus sabores, pero también le encanta una novedad para comentar en el grupo de WhatsApp.
El TORONTO® Fresa ya está llegando a los puntos de venta. Toca probarlo para ver si este «twist» romántico logra enamorar o si nos quedamos con el clásico plateado de toda la vida.








